El melanoma constituye uno de los cánceres cuya incidencia ha experimentado uno de los mayores incrementos a nivel mundial en las últimas décadas. Si bien no es la neoplasia maligna cutánea más frecuente, es responsable de la gran mayoría de las muertes relacionadas con el cáncer de piel, debido a su elevado potencial metastásico. Desde un punto de vista clínico, el melanoma es el tipo de cáncer que siempre relacionamos con los lunares, o manchas oscuras. En la mayoría de los casos suele iniciar como melanoma desde un principio, simulando ser un lunar más, podría tener un aspecto inofensivo. El melanoma no avisa, se insinúa.
¿Cómo comienza el Melanoma? y ¿por qué puede pasar desapercibido?
Descubra las primeras manifestaciones del melanoma, los cambios que pueden aparecer en lunares y la importancia vital de la detección temprana para un tratamiento oportuno.
¿Qué es el Melanoma?
El melanoma es un tipo de cáncer de piel que se origina en los melanocitos, células responsables de producir melanina. Pigmento que da color a la piel y que cumple una función importante en su protección frente a la radiación solar nociva. A diferencia de otros cánceres cutáneos, el melanoma tiene una alarmante capacidad de diseminación (Metástasis) si no se detecta tempranamente.
Más del 70% de los melanomas son generados por mutaciones inducidas por la sobre exposición a los rayos ultravioleta. Las mutaciones más frecuentes son BRAF V600E, NF1 y KIT. También intervienen la susceptibilidad genética el fenotipo cutáneo (color de piel) y el número de lunares entre otros factores.
"Hay algo incómodo de aceptar: el melanoma no suele empezar como una señal evidente de peligro."
No aparece de un día para otro ni siempre tiene el aspecto alarmante que la mayoría imagina. De hecho, en muchos casos comienza como algo tan común que se ignora: un lunar aparentemente normal. Y ahí está el problema. Cuando el melanoma genera cambios alarmantes, generalmente ya es tarde. Existen factores de riesgo validados (ver cuales son) que hacen que una persona tenga alto riesgo para desarrollar la enfermedad. Si te consideras vulnerable te recomendamos consultar con tu dermatólogo de confianza o agendar una cita con nosotros.
¿Cómo comienza?
El melanoma puede comenzar de dos formas: Primero; aparecer desde un principio en piel previamente sana (Melanoma de Novo), esta es la causa de la mayoría de los melanomas. Segundo; sobre un lunar existente que empieza a cambiar (melanoma sobre Nevus).
Desde la perspectiva histopatológica, el melanoma tiene dos fases de crecimiento:
- Radial, expandiéndose horizontalmente en la epidermis (In Situ). Fase inicial que experimenta la mayoría de melanomas.
- Vertical, crecimiento infiltrativo, llegando a la dermis donde podría invadir vasos linfáticos. En este momento, es potencialmente metastásico. El melanoma Nodular experimenta este tipo de crecimiento desde su inicio, convirtiéndolo en el tipo de melanoma más agresivo.
Fase Radial
Expansión horizontal superficial
(In Situ). Curación ~100%
Fase Vertical
Invasión dérmica. Curación depende de los milímetros de profundidad (Breslow)
Diferentes tipos de melanoma
Melanoma Lentijinoso Acral
Representa la mitad de los melanomas en Colombia y no está relacionado con la sobre exposición solar. Puede simular un lunar en su fase inicial.
Melanoma de extensión superficial
Representa 20-35% de los melanomas en Colombia y se localiza en tronco y extremidades. Se asocia a la exposición solar aguda intermitente.
Lentigo Maligno
Representa cerca del 25% de los melanomas en Colombia y generalmente se localiza en cara y cuero cabelludo. Se asocia a exposición solar crónica.
Melanoma Ungueal
Representaría cerca del 5% de los melanomas en Colombia y no está asociado a la exposición solar.
El Método ABCDE
Asimetría
Una mitad no coincide con la otra.
Bordes
Irregulares, festoneados o difusos.
Color
Múltiples colores (marrón, negro, azul rojo, blanco.)
Diámetro
Mayor a 6mm
Evolución
Cualquier cambio o síntomas a través del tiempo.
Factores de riesgo que aceleran su aparición
| Característica | Riesgo relativo |
|---|---|
| Número total de lunares | 9x |
| Antecedente familiar 1er grado | 2-3x |
| Más de 50 nevos | 2x |
| Nevos atípicos displásicos | 2-12x |
| Fototipo I-II piel muy clara | 2-3x |
| Quemaduras solares ampollosas en infancia | 2x |
| Camas de bronceado UV antes de 35 años | 75% aumento |
| Inmunosupresión crónica | 3-5x |
| Mutación CDKN2A | 30-40x |
El riesgo relativo (RR) indica cuantas veces más tenemos de padecer la enfermedad versus la población que no tiene dichos factores, por ejemplo un paciente con más de 100 lunares tiene 7 veces más riesgo para desarrollar melanoma.
Los errores más comunes
- Pensar siempre que el lunar más feo es el más peligroso y solicitar solamente su vigilancia específica.
- Olvidar que la piel es el órgano más grande del cuerpo y requiere una valoración periódica aun sin síntomas.
Frecuencia recomendada de consulta
| Perfil | Frecuencia recomendada |
|---|---|
| Población general sin factores de riesgo | Una vez al año, evaluación clínica y dermatoscopia convencional (preventiva) |
| Pacientes de alto riesgo para melanoma | Mapeo Corporal Total Automatizado anual |
| Nevus congénitos | Seguimiento dermatoscópico digital anual |
| Post-tratamiento oncológico Carcinomas/Melanomas | Valoración clínico-dermatoscópica cada 3-6 meses durante el primer año |
Recomendación para tu consulta Dermatológica
Si tu consulta está destinada a la revisión de tus lunares para confirmar que se encuentran sanos, ese debe ser el único motivo de atención ese día. Si tienes otros motivos de consulta dermatológica, es prudente programarlos para una cita diferente. La evaluación de los lunares requiere que el especialista disponga del tiempo necesario para concentrarse exclusivamente en este examen. Recuerda que una valoración adecuada implica revisar todos los lunares de tu cuerpo y no únicamente aquellos que consideres sospechosos.